domingo, 15 de noviembre de 2009

ETAPA 2 : EL M,ENSAJE UNIVERSAL DEL CRISTIANISMO




El cristianismo es una religión monoteísta de origen semita que se basa en el reconocimiento de Jesús de Nazaret como su fundador y figura central. Sus seguidores creen que Jesús es el hijo de Dios, así como el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, muriendo en redención de los pecados del género humano, y resucitando después su muerte.
Ya desde los primeros tiempos de difusión de las ideas de Cristo y de las diferentes escuelas que formaron los discípulos suyos al final de su vida y su ministerio históricos, biográficos y humanos,
[2] surgieron diferencias muy significativas respecto del papel e importancia de Cristo, de su rol redentor, de su naturaleza, y de su posterior deificación, y de muy numerosas cuestiones doctrinales referentes a su predicación, ideas y enseñanzas, la selección de textos que pudieron haberlas descrito de forma más correcta —el Nuevo Testamento, los llamados Logia (dichos o palabras) de Jesús, o bien, los evangelios y escritos gnósticos y apócrifos—, y la interpretación —textual o contextual— de sus cuerpos de textos sagrados.




A través de los siglos, todos estos distintos grupos confesionales, o al menos doctrinales, reivindican a Cristo como su Maestro, y no pocos de ellos como su Líder, Rey, Señor o Dios, y algunos, así mismo, como su Redentor o Salvador, acogiendo con gusto y proverbial cariño todas sus enseñanzas —o cuerpos doctrinales que en su nombre les fueron entregadas—, y dando testimonio de estos hechos de múltiples maneras, que incluyen el dejarse privar de la existencia antes que renegar de su adhesión a él.


Todas las versiones y variaciones conocidas del cristianismo practican la oración. Las oraciones cristianas puede ser formulistas, improvisadas o (según los carismáticos) inspiradas por el Espíritu Santo. Las oraciones normalmente se agrupan en categorías de acción de gracia, adoración, petición, intercesión y comunión. Las oraciones cristianas pueden ser dirigidas a Dios Padre, a Cristo o a un santo (en el caso de los católicos y ortodoxos). Los católicos han desarrollado una práctica devocional de orar el rosario. Entre las oraciones formulistas el Padre Nuestro y los Salmos, y en círculos católicos el Ave María son muy comunes.
La pregunta por de la eficacia de la oración está llena de diferendos teológicos. Algunas iglesias enseñan que la oración es capaz de alterar el ambiente físico, tomando en cuenta cosas como la sanidad espiritual. Ejemplos de este tipo de iglesias incluyen la
Ciencia Cristiana así como varias iglesias del Nuevo Pensamiento.
Al final de cada oración, normalmente se dice
Amén ("así sea").

ETAPA 1: SOMOS HISTORIA


Desde el mismo origen humano, el evangelio se injertó en la humanidad. El cristianismo se presentó desde la misma creación. AL ver el evangelio de Juan afirma que el verbo fue hecho carne en medio de la historia humana (Juan 1:14) es el mismo que "era en el principio con Dios" (Juan 1:2). Esta historia no sólo se limita a la vida de Jesús, sino al mensaje d en toda la historia y nos narra a un Dios que se revela a su pueblo.
Jesús y sus primeros
discípulos fueron judíos. El cristianismo continuó utilizando las escrituras hebreas, convirtiéndose el Tanaj en lo que se conoce como el Antiguo Testamento y aceptando muchas doctrinas fundamentales del judaísmo, como el monoteísmo y la única deidad del judaísmo, Yahvé, y la creencia en un moshiach, término hebreo usualmente traducido como mesías en español, el cual es equivalente a Cristo (Christos "[el] ungido" en griego). Sin embargo, de acuerdo al Nuevo Testamento, las enseñanzas de Jesús son vistas por los líderes religiosos judíos como incompatibles con él.

Desde el mismo origen humano, el evangelio se injertó en la humanidad. El cristianismo se presentó desde la misma creación. AL ver el evangelio de Juan afirma que el verbo fue hecho carne en medio de la historia humana (Juan 1:14) es el mismo que "era en el principio con Dios" (Juan 1:2). Esta historia no sólo se limita a la vida de Jesús, sino al mensaje d en toda la historia y nos narra a un Dios que se revela a su pueblo.
Jesús y sus primeros
discípulos fueron judíos. El cristianismo continuó utilizando las escrituras hebreas, convirtiéndose el Tanaj en lo que se conoce como el Antiguo Testamento y aceptando muchas doctrinas fundamentales del judaísmo, como el monoteísmo y la única deidad del judaísmo, Yahvé, y la creencia en un moshiach, término hebreo usualmente traducido como mesías en español, el cual es equivalente a Cristo (Christos "[el] ungido" en griego). Sin embargo, de acuerdo al Nuevo Testamento, las enseñanzas de Jesús son vistas por los líderes religiosos judíos como incompatibles con él.