viernes, 17 de abril de 2009

LA PERSONA


-Es una persona libre.

-Recibe llamadas.

-Identifica ,valora y responde desde su conciencia de acuerdo con lo que considera que es bueno para orientar su vida de manera libre y re`sponsable y asi ir encontrando la FELICIDAD.

Una de las enseñanzas que obtenemos de la historia, en sus complicados vericuetos y desarrollos, es la cambiante valoración que concede a las palabras, con una volubilidad que en muchos casos se nos antoja caprichosa y se asemeja a las cotizaciones de los llamados «valores» bursátiles.

Se podría evocar, a este propósito, la conocida expresión con la que Giambattista Vico se refería al flujo y reflujo del vivir y, especialmente, a su permanencia en forma de historia: los corsi e ricorsi. Las palabras —y los conceptos que ellas designan— experimentan también, a lo largo de su historia, un continuo ir y venir, subir y bajar, que recuerda el incesante vaivén de las olas que mueren en la playa. Lo cual muestra, sobre todo, que no son algo inerte y pétreo, sino vivo, pues poseen su propia biografía. Si retomamos la primera de las metáforas apuntadas, pienso que no es difícil aceptar que la palabra «religión» —cosa bien distinta es ponerse de acuerdo en el significado del término— se cotiza hoy al alza, mientras que no se puede decir lo mismo de la «verdad», palabra caída en desgracia, que en muchos ambientes suena tan extraña como la palabra «virtud», y que no goza de prestigio entre quienes se dedican a la especulación.

3 comentarios:

alfonso dijo...

te voi a fundiii en el teniii!!...ave cuando jugamooooo!!!...

alfonso dijo...

eres un subensionaaaooooo!!!
TODO ENTRA NADA SALE....ALEE!!

alfonso dijo...

QE NOOOO!!!
YA TE FUNDIII!!!...Y NO SE CUANTO QEAMOS ENNN!!JAJAJA